lunes, abril 03, 2006

Primer Coloquio accidentado pero con ganas de mejorar

Recibí una llamada de invitación al Primer Coloquio de Integración de las Artes Visuales en siglo XXI, organizado por el CONAC. El evento se iba a dar en lo que se conocía como el MACCSI y se iba a dar el viernes 31 de marzo.

Acepté inmediatamente pues soy un “pata caliente”. Mi economía ha fracasado en las últimas semanas, por lo que eso era lo único que me preocupaba, hasta que me aclararon que el CONAC y PDVSA cubrían todos los gastos (transporte, estadía y comidas). Aunque la entrada al Coloquio era completamente gratis, hicieron estos esfuerzos para traer estudiantes de Mérida, Zulia y Táchira y tratar de descentralizar un poco el evento.

Aunque estábamos citados a las 3 PM para la salida, el autobús pequeño pero cómodo termino saliendo a las 5 PM. Nos aseguraron que en el hotel nos estaba esperando una delegación del CONAC, para la acreditación y para la entrada al hotel.

Llegamos a las 4:30 AM a Caracas. No había nadie esperándonos. Tomamos posesión del Lobby para “esperar” a la delegación de bienvenida y así poder dormir un poco (el autobús era cómodo, pero ademas de que las sillas no se reclinaban nada, no hubo manera, aun con peticiones educadas y gritos, de que el COÑO DE SU MADRE conductor le bajara volumen a su música, por lo que el descanso fue mínimo). Nos enteramos de que no habría habitación para nadie sino hasta las 3 PM. Todos, “todoterreno”, inhalamos profundamente y tratamos de ignorar la situación.

Como a las 8 AM llegó “la delegación”: Dos miembros del IAME, descansaditos y recién bañaditos, que con su sonrisa forzada y practicada, se ganaron la antipatía de todos. Pero no dijimos nada y seguimos “pa lante”. Dejamos las maletas guardadas en el lobby, resolvimos el desayuno ya que no nos los dieron y, muertos de sueño y medio olorosos, nos empujamos para la primera ponencia, que era la que mas me interesaba del Coloquio: Maria Luz Cárdenas, la directora del Museo de Bellas Artes titulaba su ponencia como “Arte y Política”. Lamentablemente, ella llegó tarde y le dieron el pase a Edgar Cruz, cuya exposición, totalmente dirigida a la integración de la arquitectura, el arte y el pensamiento, no me interesaba mucho. Y es lamentable pues, cuando terminó su exposición, la mayoría de las delegaciones se fueron a intentar recuperar energías en algún otro lado. No queríamos dormirnos frente al expositor. Me perdí entonces, la ponencia que mas me interesaba.

Resolvieron el almuerzo. Eso alegró un poco a las delegaciones, pues ya faltaba poco para poder pegarse un baño y descansar unos minutos y así atacar la tarde con todas las de la ley. No ocurrió a la hora esperada. Los dos “organizadores” estaban mas desorganizados que el carrizo y en algún momento uno de ellos intentó ponerme a mi a hacer su trabajo, acción que le valió una carajeada de mi parte. Lo que intentó encomendarme no era nada difícil así que, ¿Por qué carajos no la hacia él? Además de que me iba a quitar el tiempo que tenía destinado para participar en el resto de las ponencias. El organizador se fue muy molesto, a hacer SU trabajo. Que bolas tiene. Siempre creyendo que el gocho (aunque yo no lo sea, me identifico con ellos pues vivo allá) es pendejo.

Regresando al Coloquio, la tarde tuvo como ponentes a José Javier León el cual leyó durante una hora un ensayo bien argumentado acerca del poder que ostentan los museos y las razones por las cuales el museo debe “desaparecer”. De aquí en adelante, el Coloquio (que lo que había sido hasta el momento era una serie de exposiciones-aguja hipodermica en la cual nos daban 10 minutos para preguntar lo que no nos había quedado claro de los manifiestos) se tornó interesante, motivado a un par de asistentes, cuyos nombres no recuerdo, los cuales decidieron destruir por completo el protocolo fastidioso que allí se estaba realizando.

El primero de ellos lanzó un machetazo a la lectura enredada de José Javier León, al levantar una rosa y gritar “¡Basta! Tu eres un museo de las palabras”, tambaleando al expositor y poniendo en alerta a los organizadores, como si con el pasito adelante y la subida de manos que realizaron, pudieron haber evitado algo.

El expositor terminó su lectura nerviosa y de allí en adelante empezó el verdadero coloquio, gracias a los espectadores y no a los organizadores. Aunque muchos respetaron el derecho de palabra, ya el espíritu “tumba paradigma” se había hecho presente y algunos, en un extraño orden caótico, exclamaba y exponía desde su asiento. Muchos asistentes, encopetados y con los orificios de las narices abiertos y los ojos “entornados parriba” salieron escandalizados de allí, envueltos en resoplidos y murmullos de “que irrespeto”, “está loco” y “así no se puede”.

Lo interesante del asunto, es que el mismo Licenciado José Javier León, se quedó en el recinto hasta el final, y aunque siguió defendiendo su tesis, lo hizo de una manera abierta, aceptando algunos errores de su parte y prometiendo enmiendas en el futuro. Estoy seguro que si la dinámica hubiese sido tradicional, las ideas expuestas, lejos de enriquecerse, se hubiesen fosilizado, ante la aceptación de un público “asentidor” y poco combativo.

El coloquio terminó cuando estaba comenzando. Los organizadores pidieron disculpas por el modelo tradicional y aceptaron enmendar algunos errores en los –por lo menos- 11 próximos coloquios que ya están planificados. Haber visto esa dinámica, bastó para satisfacer mis expectativas del viaje. Como PRIMER coloquio, creo que fue un buen inicio para debates futuros.

Luego de eso, los dos “organizadores”, con una desfachatez increíble, nos tendieron las tarjetas de la habitación, como quien da una caridad. “No se quejen, era ASI o NO venían. Tienen que ser todoterreno.” Estábamos todos tan mamados, hartos del maltrato de los trabajadores del hotel que en oportunidades hasta nos corrieron del lobby, que nos limitamos a tomar las tarjetas y a olvidarnos de su repugnante presencia en las próximas horas. “Era ASI o NO VENIAN”. Que bolas. No importaba tanto la desorganización, puesto que resolvieron el resto de las comidas, la habitación y el coloquio, aun con sus fallas, había valido la pena. Lo que molestó fue la actitud de estos dos carajos, los que estuvieron “encargados” de las delegaciones de Mérida, Táchira y Zulia, que lejos de ser humildes y asumir las cagadas (o los reales que "se ahorraron" al no haber apartado las habitaciones desde el dia anterior), se burlaban y asqueaban de nuestras caras largas y cansadas.

El evento termino con un cine-foro al aire libre de “Brazil”, de Terry Gilliam (20 puntos) con la participación de la Dra Magali Villalobos, y un concierto de la estudiantina Miranda, el duo de Bossa Nova Vove e eu y el Dj Muu, el cual muy pocos vieron. Ya a esa hora este servidor, junto a su equipo de trabajo, se dirigían a una cita en El Leon para la concreción de nuestro próximo proyecto audiovisual: Un videoclip de una banda venezolana en franco ascenso.

8 comentarios:

vemeko dijo...

Excelente que a pesar de lo mal organizado hayas venido a CCS y concretaste el proyecto aquel :)

Suerte!

superdharma dijo...

¡Brazil es mi película preferida! LA tengo aquí en DVD, así que cuando vengas podemos verla.

Por razones de trabajo yo no no pude ir a ese coloquio, pero ahora lo lamento más pues me hubiera gustado ver ese intercambio...

mimiko dijo...

asi es, siempre ponen a los mas ineptos e inutiles en cargos en donde tienen ke coordinar cosas y ayudar a la gente... :( ke malo ke tuviste ke pasar por todas esas viscicitudes para poder escuchar las ponencias a las ke asististe

LuisCarlos dijo...

Reindertot, no consigo por aquí algún e-mail. Así que consulto por acá.
Grabé un minidocumental (6 minutos) que hay gustado mucho. Lo tengo en formato DVD. ¿Cómo hago para colgarlo en el blog vía you tube?
Digo, primero habría que bajarle un montón la resolución y reducirle todo el peso posible. ¿Sabes de algún programa que haga eso?
Yo: NPI

Reindertot dijo...

Mi mail es reindertot@gmail.com

Escribeme alli con detalles y te contestare para ver si puedo ayudarte en algo.

Saludos.

Zinnia dijo...

y qué me dices de la exposición de gerardo zavarce? la escuchaste?

Anónimo dijo...

Hola, Gregory...
De todo tu relato, hay una parte en la cual quiero acompañarte intensamente y de todo corazón.... quiero acompañarte a MENTARLE LA RECONTRA MADRE al chofer del autobús que los trajo con su música puesta a todo volumen... Repito contigo... EL COÑO DE SU MADRE... Si, pana, Venezuela ya es suficientemente jodida, como para, encima, calarnos las bullas de más....
EL COÑO DE SU MADRE de los que dejan sonando las alarmas de sus carros y ni se molestan en apagarlas...
EL COÑO DE SU MADRE de los que siguen
dándole continuidad histórica a poner música a todo volumen, hasta las horas de la madrugada que le de la gana, sólo porque ellos decidieron que ese sábado o ese viernes en la noche, se podían cagar en la tranquilidad acústica de toda una urbanización porque 'es el cumpleaños de mi hija', o 'se casó mi hijo' ó 'nos provocó hacer esta parrilla con música' o equis abuso conceptual.
EL COÑO DE SU MADRE de los que hacen bulla en general
Pero, en especial, EL GRANDISISISISIMO COÑO DE SU MADRE de ese chofer que te trajo obligandote a calarte SU música e impidiéndote descansar, e igualmente el GRANDISISIMO COÑO DE SU MADRE del responsable de que los autobuses de AEROEXPRESOS EJECUTIVOS parezcan antártidas rodantes y siempre tengan sus cabinas a MENOS 20 GRADOS BAJO CERO.... Si, el COÑO DE SU MADRE de ese autobusero una y mil veces. Amén.

Geraldine dijo...

Interesante journey el tuyo.
Comento acá tu fotolog explotó, está full.
Para nadie es un secreto que soy partidaria de que los pelos, vellos y afines deben morir, jeje, aún y cuando algunos juren que moriré virgen solo por tener unos pelos parados.
Cuídese señor.
Un beso.